May 22

La Influencia Destructiva del Pietismo en la Sociedad Estadounidense

Por el Pastor Matt Trewhella

A muchos en el Cristianismo estadounidense les gusta utilizar palabras muy infladas acerca del avivamiento – “un avivamiento nacional” como si fuera el único medio por el cuál los males de nuestra nación fueran a ser revertidos o curados. Someto a su consideración el hecho, de que aún cuando hubiera un gran avivamiento en esta nación, no veríamos ningún cambio en los corazones de los hombres, traducido en un cambio en las leyes estadounidenses.

La razón por la que no habría ningún cambio es porque el Cristianismo estadounidense está enraizado y casado con el Pietismo. El Pietismo, como un movimiento originado a finales del siglo 17, fue lo que algunos vieron como la reacción a la frialdad de lo ortodoxo que fue establecido 150 años después de que iniciara la Reforma. Los pietistas vieron el Cristianismo como algo predominante en la cultura Occidental, pero creyeron haber visto sólo un poco de evidencia de esto en la vida personal de la gente.

Por lo tanto, el Pietismo se fue al otro extremo y enseñó que el Cristianismo debería afectar sólo lo personal. Los pietistas creen que el Cristianismo o la Ley de Dios no tienen lugar para gobernar la sociedad. Ellos consideran el involucramiento en los asuntos de política pública como algo “no espiritual.” Por consiguiente, el pietista está preocupado constantemente, checando sus motivaciones y escuchando un sin número de sermones acerca de las relaciones interpersonales y de técnicas de superación personal.

El Pietismo fue desarrollado entre los Luteranos, impactó a los Calvinistas y llegó a ser predominante entre los Bautistas. El Pietismo continuó infectando cada área del Cristianismo. El Cristianismo estadounidense actual es Pietismo.

En nuestros días estamos viendo los resultados del Cristianismo Pietista. Debido a que los pietistas se han retirado de la cultura, las instituciones de la cultura fueron anexadas y tomadas por hombres paganos y ellos han encaminado tan profundamente el Cristianismo, al punto que sus intentos actuales de limpiar consisten en no permitir que Navidad siga siendo llamada “Navidad.” El pietista, quien se había retraído continuamente durante 200 años, ahora establece su postura en defensa de la Navidad, sin darse cuenta que es su forma de Cristianismo la que nos ha llevado a este punto.

Y ese es mi punto – aún si hubiera un gran avivamiento – no hay medios teológicos en el Cristianismo estadounidense actual por medio del cual la moralidad bíblica se pudiera convertir en una política pública. Necesita haber un cambio fundamental en la forma del Cristianismo en Estados Unidos para poder ver que eso suceda. El Cristianismo estadounidense no sólo no tiene el deseo de ver la ley de Dios concretarse en la jurisprudencia estadounidense – sino que es literalmente incapaz de hacerlo.

Hemos estado viviendo de los frutos de lo sembrado por hombres Cristianos quienes establecieron lo que es conocido como la Civilización Occidental por hace ya más de 200 años. El “gobierno de la ley” por aproximadamente 1500 años ha sido la Ley de Dios en la Civilización Occidental, no por casualidad, sino porque esos hombres Cristianos lo hicieron. Ahora estamos atestiguando el colapso del “gobierno de la ley” en nuestros días. Nosotros podemos agradecer a los pietistas, en todo su orgullo espiritual y Gnosticismo, por esto.

Los pietistas odian la Ley de Dios tanto como los paganos. El pietista y el pagano tienen algo en lo que están de acuerdo – su odio mutuo a la Ley de Dios en la sociedad. El pagano la odia por causa de su rebelión. El pietista la odia por causa de su religión. El resultado es una destrucción de la cultura mutuamente asegurada.

El historiador y erudito, Steven Ozment, en su libro “Protestantes: El Nacimiento de una Revolución,” decía que los Reformadores Protestantes habían entendido que “la Reforma que existió tan sólo en panfletos y sermones, y no también en las leyes e instituciones, permanecería como un asunto privado, confinado a todos los intentos y propósitos en las mentes de los predicadores y de los que repartían panfletos.”

No obstante, el Cristianismo estadounidense actual está completamente satisfecho de que “permanezca como un asunto privado,” por eso el malestar en nuestra cultura. El verdadero Cristianismo comprende que no se trata de un esto/o aquello – sino más bien – comprende que el Cristianismo verdadero beneficia a individuos y que es un beneficio para las naciones.

El Pietismo es la razón por la que El Grupo Barna recientemente encontró que el 80% de los Cristianos no saben como aplicar el Cristianismo en su vida diaria. Esto se debe a que el Pietismo fragmenta todo entre lo llamado “espiritual” y lo “no espiritual,” y cree que la Palabra de Dios no tienen nada que decir acerca de la ley, gobierno, economía o educación, lo que da como resultado que el Pietismo de un enfoque individual conformando cada área de la vida estadounidense, ya que este ve al Cristianismo como no aplicable en su diario vivir y en cada área de su vida.

Recientemente recibí un volante en mi correo de una iglesia “creyente en la biblia” que me invitaba a escuchar una “serie de sermones” acerca de la “tensión.” Esto es todo lo que el Cristianismo Pietista tiene que ofrecer a la nación – y a esto es reducido el Cristianismo de alguien por el Pietismo – una terapia para la tensión.

Los hombres Cristianos de antaño vieron las cosas de manera diferente. Ellos creyeron que las autoridades civiles debían “honrar al Hijo para que no se enoje” (Salmos 2:10-12). Ellos buscaban ganar a los magistrados de su tiempo para Cristo o que por lo menos respetaran Su gobierno. Ellos comprendieron que era necesaria la ley de Dios en la sociedad y que el gobierno civil debía ser una imagen de la justicia y gloria de Dios en la tierra, provocando que los hombres consideraran los asuntos de salvación eterna.

No estamos hablando acera de una utopía socio-política aquí, como lo prohíbe la naturaleza del hombre. No obstante, puedo asegurar que cuando los hombres Cristianos de antaño se encontraban en una situación terrible no abrían sus mapas proféticos y empezaban a examinarlas. En lugar de eso, ellos tomaban sus Biblias y buscaban construir una sociedad Cristiana. Nos conceda el Señor la gracia de actuar de la misma manera.

Matt Trewhella es el pastor de la Iglesia Cristiana Mercy Seat (MercySeat.net) y fundador de Missionaries to the Preborn (MissionariesToThePreborn.com). Él y su esposa Clara tienen once hijos y residen en el área de Milwaukee, Wisconsin. Usted puede aprender más acerca del Pietismo en MercySeat.net escuchando los sermones de La Plaga del Pietismo Sobre la Sociedad estadounidense y Alfredo el Grande. Tan sólo teclee el botón de “Audio del Sermón.”

1 comentario

    • Abi Barrau on mayo 18, 2016 at 4:08 pm
    • Responder

    No entiendo bien si el autor está o no de acuerdo con que la iglesia influya en la legislación de un país o no. ¿Cuál cree que debería ser el papel de la iglesia en la sociedad americana actual?

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