Dic 28

Imágenes y figuras entrelazadas – 7 cabezas y 10 cuernos

Por Roger Oliver

“Y apareció otra señal en el cielo: he aquí un gran dragón rojo que tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas tenía siete diademas.” Apocalipsis 12:3

“Y vi que subía del mar una bestia que tenía diez cuernos y siete cabezas. Sobre sus cuernos tenía diez diademas, y sobre sus cabezas había un nombre de blasfemia.” Apocalipsis 13:1

“Y el dragón le dio su poder y su trono y grande autoridad.” Apocalipsis 13:2b

Interesante, ¿verdad? ¿Imágenes literales o imágenes figurativas? Aun los que insisten en la interpretación literal entienden que estas imágenes son figuras. Las figuras bíblicas expresan realidades literales ancladas en los eventos históricos.

¿Son eventos porvenir o eventos pasados? ¿Quiénes, pues, pueden ser el dragón y la bestia? ¿Son literalmente un dragón y una bestia o figuras que representan personas y poderes políticos? Si son eventos futuros, tenemos que hacer conjeturas para identificarlos. Es más especulación que literal. Si dejamos a la Biblia interpretarse según las imágenes y figuras, principalmente en el Antiguo Testamento, podemos encontrar eventos históricos ya pasados que coinciden con las imágenes del dragón y la bestia.

Es más, Juan ubica el cumplimiento de su profecía en un tiempo pronto para sus lectores vivos en el tiempo cuatro veces, dos al inicio de su profecía y dos al fin, Apocalipsis 1:1 y 3; 22:6 y 10.

Apocalipsis 1:1, “La revelación de Jesucristo, que Dios le dio para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y que dio a conocer enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan…”

Estas imágenes son figuras que representan personas que existían durante los tiempos en que Juan escribió su profecía y la mayoría de los eventos profetizados eran futuros para Juan y sus primeros lectores, pero pasados para nosotros. La imagen de la mujer encinta y el dragón intentando devorar a su hijo cuando nació representa los eventos que sucedieron alrededor del nacimiento de Jesús. Mateo nos escribió los detalles en Mateo 2.

La bestia que hacía que a todos se les pusiese una marca para hacer comercio (Apocalipsis 13:16,17) era un personaje conocido por Juan y sus lectores. Juan indica quien era a sus lectores por medio de un código, el número de la bestia (Apocalipsis 13:18). Aun la marca de la bestia es una imagen figurativa por el control de la economía que ejercía el imperio romano durante la vida de Juan y sus lectores.

La historia pertenece a nuestros Señor y Salvador, el Rey Jesús. Él está en su tronó gobernando sobre todo el universo. La historia está bajo su control y avance según su plan. No está fuera de control. No tenemos que vivir sin esperanza como si fuera Satanás quien gobierna el tiempo.

El gran compositor, George Frideric Handel, escribió lo que ha llegado a ser como un himno nacional del cristiano cantado en la navidad, El Coro Aleluya. El coro está basado en las imágenes de Apocalipsis 11:15.

“Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos.”

Esto habla de una realidad actual, no futura. Cumple la promesa del Salmo 2, “Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy. Pídeme, y te daré por herencia las naciones, Y como posesión tuya los confines de la tierra.” Y de Salmo 110:1, “Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.”

El Reino de Cristo va avanzando y somos parte. La promesa es para nosotros y para nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos. Cristo tiene que reinar hasta que haya puesto a sus enemigos bajo sus pies (1 Corintios 15:25). Esta es la victoria que celebramos cada día y con énfasis especial cada navidad y en las actividades de la semana santa.

¡Ánimo oh cristiano! La victoria es nuestra porque los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo y él reinará por los siglos de los siglos. En esta navidad y en las celebraciones del año nuevo, renovemos nuestro compromiso de avanzar el gobierno de Dios en el tiempo empezando con nosotros mismos y nuestras familias.

¡Manos a la obra!

Dic 26

Repensando el Respeto para Nuestras Autoridades

Por Roger Oliver

“Tenemos que obedecer a nuestras autoridades.” “El problema en México es que no hay respeto para nuestras autoridades.” Así insisten muchos cristianos citando pasajes como Romanos 13:1-7 y 1 Pedro 2:13,14.

Sin tocar el tema de la incorrecta interpretación de estos pasajes, sólo pregunto, ¿qué quieren decir? Hablan de las autoridades del gobierno civil. Considerando las leyes que aprueba el gobierno civil, aún nuestra constitución, ¿es nuestro gobierno un siervo de Dios para el bien? ¿Dios aprueba lo que sea que el gobierno civil hace? ¿Si te manda abortar a tus hijos? ¿Terminar la vida de tu mamá? ¿Aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo? ¿Entregar a los judíos al gobierno para eliminarlos? ¿Dónde trazas la línea?

No piensas que estas cosas no pueden suceder. Desde los tiempos antiguos aún en Israel los gobiernos han mandado a sus ciudadanos a cometer infracciones de la Ley de Dios. ¿Faltó al respeto Samuel cuando profetizó las tiranías que iba a hacer un rey (1 Samuel 8)? ¿Jezabel tenía derecho de matar a los profetas de Dios? ¿Era falta de respeto cuando Nabot rehusó vender su viña a Acab? ¿Era falta de respeto al gobierno cuando los profetas confrontaron a los reyes de Israel y Judá en el Antiguo Testamento? ¿Natán faltó al respeto a David cuando lo confrontó sobre su pecado con Betsabé (2 Samuel 12).

Según los filósofos que han influenciado más el pensar del mexicano, “Un individuo debe pensar y creer como quiere siempre y cuando que sus pensamientos y creencias no alteren el orden social.” (Gabino Barreda) En México los pensadores de mayor influencia han estado dispuestos a permitir la apariencia de la libertad religiosa siempre y cuando las iglesias no hagan nada para influenciar o alterar el orden social. (R.J. Rushdoony, Christianity and the State [Vallecito, CA: Ross House Books, 1986], 141-144)

Lo que significa respetar a nuestras autoridades en México es respetar la soberanía del gobierno civil sobre la soberanía de Dios. Es una idea de Platón, los reyes filósofos nos gobiernan sin referencia a Dios, y es sumamente anti-cristiana. La iglesia y los creyentes pueden practicar su culto cristiano siempre y cuando respeten la soberanía de los reyes filósofos sobre la soberanía de Cristo. Pero la Biblia nos dice que sólo Dios es soberano.

“Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro.” Mateo 6:24; Lucas 16:13

“El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama.” Lucas 11:23; Mateo 12:30

¿Por qué dijo Jesús que los gobernantes iban a perseguir a sus discípulos?

“Pero antes de todas estas cosas os echarán mano, y os perseguirán, y os entregarán a las sinagogas y a las cárceles, y seréis llevados ante reyes y ante gobernadores por causa de mi nombre.” Lucas 21:12

¿Por qué la persecución de los cristianos por el imperio romano y los judíos? Precisamente porque proclamaron a Cristo como Rey soberano sobre todo gobierno humano.

Francamente, es blasfemia usar las Escrituras para apoyar la autoridad sin límite de nuestro gobierno. El gobierno tiene que someter a Cristo, el Rey de reyes y Señor de señores. No fue por nada que Cristo dijo a sus discípulos que, “Toda autoridad me es dada en el cielo y la tierra.” Seguramente incluye a la tierra mexicana.

Dic 20

El Ciego no tan ciego – Porque vino Jesús (Juan 9)

Por Roger Oliver, 20/12/2016

En Juan 9, el ciego sanado por Jesús muestra una sabiduría teológica que supera la de los más grandes teólogos de su día. El ciego les mostró lo mal educados que eran.

“Respondió el hombre, y les dijo: Pues esto es lo maravilloso, que vosotros no sepáis de dónde sea, y a mí me abrió los ojos. Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ése oye. Desde el principio no se ha oído decir que alguno abriese los ojos a uno que nació ciego. Si éste no viniera de Dios, nada podría hacer.” Juan 9:30-33

Los teólogos se enojaron con el antes ciego y lo corrieron. No eran capaces de responder a su lógica. Lo despreciaron en público y terminaron su “amistad en Facebook.”

“Respondieron y le dijeron: Tú naciste del todo en pecado, ¿y nos enseñas a nosotros? Y le expulsaron.” Juan 9:34

La conclusión del asunto, porque esta historia está en la Bibla: Jesús dice claramente porque vino.

“Dijo Jesús: Para juicio he venido yo a este mundo; para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados.” Juan 9:39

¡Feliz navidad!

 

Dic 09

Jesús y Janucá

Por Roger Oliver

Hay un debate de moda en estos días en la comunidad cristiana acerca de la navidad, si es válida celebrarla o es una fiesta pagana romana. Encontré artículos relacionados con este debate acerca de Janucá diciendo que Jesús celebró esta fiesta y así nosotros también debemos celebrarla. Citan Juan 10:22 y 23 como prueba.

“Celebrase en Jerusalén la fiesta de la dedicación. Era invierno, y Jesús andaba en el templo por el pórtico de Salomón.”

La fiesta de la dedicación era, de hecho, la fiesta de Janucá. La pregunta exegética es, ¿qué función literaria tiene la mención de esta fiesta en el contexto de Juan 10? ¿Es el punto del pasaje la celebración de Janucá o es meramente información para ubicar el incidente en un tiempo y lugar? El punto del pasaje es su encuentro hostil con los líderes judíos. Vs. 24

“Y le rodearon los judíos y le dijeron: ¿Hasta cuándo nos turbarás el alma? Si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente.”

Los líderes judíos ya habían condenado a Jesús. Buscaban cómo eliminarlo. En este encuentro estaban buscando testimonio directo de la boca de Jesús para usar contra él en el tribunal. Jesús rehusó cooperar diciendo que ya les había dicho y mostrado por sus obras. Les dijo que no creían su testimonio porque no eran de sus ovejas.

Entonces, el punto del pasaje no es de animarnos a participar en la fiesta de dedicación renovando las tradiciones de los judíos. La mención de esta fiesta y el pórtico de Salomón en el templo es para ubicar el incidente en un tiempo y lugar. Es una manera de confirmar que este encuentro sucedió, es un hecho histórico y confiable. Esto es el sentido más claro del pasaje pero hay una ironía muy interesante en la mención de la fiesta de dedicación. No sé si es uno de los propósitos del autor, pero es interesante e irónico. Las observaciones de R.J. Rushdoony acerca de este pasaje son de valor.

“La ocasión de este incidente fue la fiesta de la dedicación, también llamada la fiesta de las luces. Conmemoraba la purificación y re-dedicación del Templo en 165 a.C. después de la profanación por Antíoco IV Epifanías (1 Macabeo 1:59; 4:52, 59; etc.) Era una fiesta de ocho días celebrando la liberación de un poderoso tirano extranjero. En 166 a.C. el Templo había sido profanado por Antíoco IV Epifanías y la liberación era celebrada anualmente en la mitad de diciembre. Mientras no cesaban el trabajo ni el negocio, era un tiempo de celebración y gozo. La euforia de la victoria teñía la vida de los judíos durante varias generaciones. Era el invierno, nos dice, y Jesús estaba caminando adentro del Templo en el pórtico de Salomón donde había protección de la lluvia. Nos dice en el versículo 24 que los judíos, quiere decir los líderes religiosos, rodearon a Jesús demandando, “¿Hasta cuándo nos turbarás el alma? Si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente.” Las palabras de nuestro Señor habían sido bastante claras pero lo que fue demandado era lenguaje explícito que podía servir como testimonio en un tribunal. Su condenación ya había sido decidida más o menos; lo que querían era lenguaje que podían usar contra Él. R.J. Rushdoony, The Gospel of John, p. 139.

La ironía es que era una celebración de la liberación de la tiranía de un poder extranjero celebrado en un tiempo de sujeción a otro poder tirano extranjero, el imperio romano. La libertad de esta tiranía estaba en el Rey Jesús, pero los líderes rechazaron a Jesús por el pacto que habían hecho con César. Luego cuando Pilato intentó librar “al Rey de los Judíos” gritaron, “No tenemos rey menos César.”

Los que argumentan que el cristiano debe participar en la fiesta de Janucá porque Jesús participaba están extrayendo del texto de Juan 10:22,23 lo que no es parte del argumento de Juan. Es el clásico error de interpretación, un texto sin contexto es un pretexto.

Aunque no hay nada que prohíbe al cristiano participar en la fiesta de Janucá, ésta no es más santa que la navidad. El silencio de Jesús acerca de esta fiesta tradicional de los judíos apoya la libertad del cristiano de celebrar la Janucá o la navidad o ambas o ninguna. El hecho de que Jesús estaba presente en el templo durante la celebración no puede obligar a nadie a participar ni en una ni en otra.

Jesús trajo el nuevo pacto. Reemplazó la circuncisión con el bautismo y la pascua con la Santa Cena. Durante su vida cumplía perfectamente toda la ley incluyendo las leyes ceremoniales que cambió bajo el nuevo pacto. Fue circuncidado. ¿Nos obliga a circuncidarnos? Participaba en la pascua de los judíos y todo el sistema del templo durante su vida. ¿Nos obliga a seguir con los sacrificios?

La fiesta de Janucá es una tradición de los judíos, no es parte de la ley de Moisés. El juicio de Jesús contra los fariseos fue que quebrantaban el mandamiento de Dios por sus tradiciones (Mateo 15:3). Parece como el movimiento de los judaizantes durante las primeras décadas de la iglesia antes de la destrucción del templo en 70 d.C. Obligaban a los gentiles a hacerse judíos. (Gálatas 2:11-14; 6:12,13) Pablo confrontó a Pedro por esta hipocresía. Le dijo,

“Si tú que eres judío vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a hacerse judíos?” (Gálatas 2:14)

Si celebramos la navidad o Janucá o ambas o ninguna, que lo hagamos para la gloria de Dios.

“Para libertad fue que Cristo nos hizo libres. Por tanto, permanezcan firmes, y no se sometan otra vez al yugo de esclavitud.” Gálatas 5:2

 

Dic 07

¿Es el 25 de diciembre una fiesta pagana del Imperio Romano? ¿Importa?

Por Roger Oliver

Algunos cristianos bien intencionados y piadosos rehúsan celebrar el nacimiento de Cristo el 25 de diciembre porque se dice que tiene raíces en el paganismo del imperio romano. Parece que hay evidencia de que los primeros cristianos celebraban el nacimiento de Cristo en este día por otras razones y fue después que el gobierno romano lo hizo un día para celebrar uno de sus dioses del estado. Aún he leído que la iglesia empezó a celebrar el nacimiento del Salvador para corregir errores teológicos populares en estos tiempos que dudaban la humanidad de Cristo.

De todos modos, el 25 de diciembre ha sido conquistado por el Rey Jesús. Nadie hoy en día, ni ateo, ni musulmán, ni hindú, piensa que la celebración cristiana del nacimiento de Cristo es una celebración pagana de un dios romano desconocido y olvidado. Saben que es la celebración del nacimiento de Cristo. No debemos rendir lo que Cristo ha conquistado de sus enemigos, a pesar de que puede ser su origen.

En la navidad celebramos el nacimiento de Cristo, Emanuel, Dios con nosotros. No celebramos su cumpleaños, no sabemos en cuál día nació. En la inspiración de las Sagradas Escrituras, el Espíritu Santo no preservó esta información y confiamos que fue por una buena razón, probablemente para no hacer un ídolo del día.

Sin embargo, la celebración moderna de la navidad se ha convertido, en muchos sentidos, en una fiesta pagana pero no porque es la fecha que supuestamente los romanos celebraban uno de sus dioses del estado. La navidad ha llegado a ser un tributo a Mamón, el dios del materialismo, y la iglesia ha sido un participante complaciente. La falla de aplicar la Palabra/Ley de Dios a toda la vida es el porqué.

No hay nada en la Palabra de Dios que nos obligue a apartar un día para celebrar el nacimiento de Cristo. Respetamos a los hermanos que optan no participar, especialmente si la razón es porque la navidad ha llegado a ser una celebración del dios Mamón. Pero, tampoco es prohibido. Es un asunto de consciencia entre el creyente o la familia y Dios. Así dijo Pablo en Romanos 14.

“¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme. Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente. El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace.” Romanos 14:4-6a

Nuestra familia celebra el nacimiento de Cristo en la navidad sin la obligación de intercambiar regalos y someternos al estrés del consumismo moderno.

Si celebramos la navidad el 25 de diciembre o no, el peligro es quebrantar los mandamientos de Dios a causa de una tradición (Mateo 15:3). Por un lado, no podemos servir a Dios y a las riquezas (Mateo 24; Lucas 16:13). Por otro lado, no podemos servir a Dios y descuidar sus mandamientos.

¿Nos hace más santo rehusar participar en la navidad basado en unos hechos históricos dudosos y olvidados mientras ignoramos las demandas éticas/judiciales de la Ley del Rey Jesús sobre toda la humanidad? “El hacer justicia y derecho es más deseado por el Señor que el sacrificio.” (Proverbios 21:3) ¿No estamos en peligro de ser como el fariseo que oraba, “Dios, te doy gracias porque no soy como los demás hombres”? (Lucas 18:11)

El significado ético/judicial del nacimiento del Rey de reyes ha sido perdido en muchos cristianos y por consecuencia en los no cristianos y la sociedad. Es una gran ironía hacer escándalo sobre los orígenes supuestamente paganos de la navidad mientras votan por el creciente poder del estado central en cada área de la vida cotidiana. Un hecho histórico no dudoso es que la religión pagana del imperio romano era precisamente al dios del estado.

En esta navidad, si la celebramos o no, podemos dar el regalo de amor entre nosotros. Podemos quitar la viga de nuestros ojos antes de criticar al hermano por celebrar o no la navidad. Que el mundo nos reconozca como discípulos de nuestro Señor por el amor entre nosotros. Y para las fiestas de navidad, así nos vestimos:

“…como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.” Colosenses 3:12-14

Dejemos que las siguientes palabras sean nuestro llamado a la acción y la renovación de nuestro compromiso al significado del nacimiento de Cristo:

“Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente promover la justicia, amar la fidelidad y vivir obediente ante tu Dios.” Miqueas 6:8

En esta temporada y para el año que viene, esperamos que, “…la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos. La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales. Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.” (Colosenses 3:15-17)

Nov 30

MIQUEAS Y EL REINO DE DIOS

Por Misael Rodríguez Fuentes

Cuando hablamos del Reino de Dios, casi siempre vamos al Nuevo Testamento para tratar de entenderlo. Algo que vemos en las enseñanzas de Jesús es que el evangelio y el reino, van de la mano, por eso es llamado el evangelio del reino, ya que proclama las buenas nuevas de Cristo como Rey sobre toda la tierra y el fin de la anarquía. Claro está que parte de las buenas nuevas es nuestra salvación en Cristo, pero mucho del énfasis es en Cristo como Rey. Los sabios del Oriente preguntaron por el Rey de los judíos, en Lucas 1:31-33 es anunciado a María que Jesús reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin. En Lucas 2 es anunciado a los pastores el Salvador que es Cristo, EL SEÑOR.

Pero ¿hay algo sobre el reino de Dios en el Antiguo Testamento? Claro que sí. Hay muchísimas partes donde habla del reino de Dios y que el Nuevo Testamento da luz sobre esto. El Capítulo 4 de Miqueas habla sobre el reino de Dios.

Miqueas 4:1-2 Acontecerá en los postreros tiempos que el monte de la casa de Jehová será establecido por cabecera de montes, y más alto que los collados, y correrán a él los pueblos. Vendrán muchas naciones, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, y a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará en sus caminos, y andaremos por sus veredas; porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová.

Los postreros tiempos a los que hace alusión Miqueas, son a los mismos postreros tiempos que hace alusión el profeta Joel y que el Apóstol Pedro dice que se están cumpliendo en Pentecostés en Hechos 2. El escritor a los Hebreos en capítulo 12, verso 22 dice que nos hemos acercado al monte de Sion a la ciudad del Dios vivo, a Jerusalén la celestial, a la cual según Miqueas, los pueblos correrán, muchas naciones vendrán para aprender sus caminos, y andar en ellos. Esto es la enseñanza de Su Palabra-Ley, la cual proclama Su Iglesia.

Lo Miqueas está profetizando está teniendo su cumplimiento desde la venida y ascensión de Cristo, el cual ha recibido toda la potestad en el cielo y en la tierra. Jesús habló sobre su reino, una de las parábolas que muestra un cumplimiento progresivo del reino la encontramos en Lucas 13:18-19, “Y dijo: ¿A qué es semejante el reino de Dios, y con qué lo compararé? Es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su huerto; y creció, y se hizo árbol grande, y las aves del cielo anidaron en sus ramas”.

Es algo que está creciendo, Miqueas 4:3 está teniendo cumplimiento, “Y él juzgará entre muchos pueblos, y corregirá a naciones poderosas hasta muy lejos; y martillarán sus espadas para azadones, y sus lanzas para hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se ensayarán más para la guerra”. Cristo está juzgando, la mano de Dios está sobre aquellos que no atienden a su Palabra-Ley, los que no andan en sus caminos.

 

¡El reino de Dios es ahora!

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