Sistemas de gobiernos van y vienen. Cada uno promete ser la solución a los problemas que el pueblo o nación enfrentan. En nuestro país esto no ha sido diferente, la dependencia y fe en el estado de bienestar es la religión de muchos en México, aun aquellos que profesan ser cristianos, en la práctica, su dependencia es al estado, la solución la ven en el gobierno civil y “su orden”. Isaías 24:5 es claro, «Y la tierra se contaminó bajo sus moradores; porque traspasaron las leyes, falsearon el derecho, quebrantaron el pacto sempiterno». Los gobiernos juegan a ser el Mesías del pueblo, aunque “laicos” promueven el humanismo, un sistema contra las leyes de Dios.
Isaías anuncia el juicio de Dios que viene sobre los gobernantes, pero también sobre los moradores de la tierra, sobre cada individuo. En nuestros días, en México, la gente dice que el mal sobre este país es debido a gobiernos pasados, otros dicen que es problema del gobierno presente. Aún han confesado y pedido perdón a divinidades “ancestrales”, a la madre tierra, pero nadie dice que el problema es porque HEMOS TRASPASADO LAS LEYES DE DIOS, HEMOS FALSEADO EL DERECHO, HEMOS QUEBRANTADO EL PACTO ETERNO.
El hombre ha buscado fuera de Dios, en «la ciudad del hombre», un orden, un sistema en el que pueda vivir de acuerdo con sus deseos. Nuestro Señor fue claro al ordenarnos buscar Su Reino y Su justicia. Pero el hombre busca resolver sus necesidades en el «reino del hombre y su justicia» que se rebelan contra el orden de Dios, busca las bendiciones del pacto sin el Dios del pacto.
Como iglesia hemos fallado en reducir el Reino de Dios a un gobierno en el corazón, un gobierno en el futuro, limitarlo al servicio de “adoración” en la iglesia. Pero el Reino de Dios es, el gobierno de Dios sobre toda Su Creación, sobre toda área de la vida de acuerdo con Su Palabra-Ley. Y el propósito del Reino de nuestro Señor es restaurar todas las cosas, poner todas las cosas bajo el dominio de Cristo, como Calvino menciona: //Por «el reino de Cristo», me refiero no solo al que comenzó aquí, sino al que se completará en el último día, que por eso se
llama «el día de la renovación y la restauración»//. Calvino enseñó sobre el Reino de Dios com la obra de Cristo en la restauración de todas las cosas, el cual estaba presente desde el Antiguo Testamento, el cual Cristo predicó como presente durante su ministerio en la tierra, y que será consumado al final de los tiempos.
Es evidente que estamos bajo el juicio de Dios a causa de nuestras transgresiones a la ley de Dios, a causa de falsear el derecho, a causa de quebrantar el pacto eterno. El pueblo ha depositado su confianza en la ciudad del hombre, en este orden perverso que rechaza la justicia de Dios. Isaías escribe al pueblo del pacto y a los gobernantes del pueblo, pero todos se habían corrompido al ir tras otro dios, y seguir las leyes de este dios. Nuestra rebelión no es diferente, de hecho, no proclamamos los derechos de la Corona de Cristo. Cristo es Señor sobre México y sus gobernantes, y la iglesia solo ora que Dios de sabiduría mientras rechazan el temor a Dios que es el principio de la sabiduría. Cristo es la respuesta para nuestro país, él, quien gobierna con justicia sobre todas las naciones, está restaurando todas las cosas. Isaías 35: 3 Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas endebles.
Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará.
EL comentario de Calvino sobre este texto nos debe alentar:
«…el Profeta consuela a los creyentes con una promesa, en la que predice que todas las cosas serán restauradas. Esto lo hace Cristo, sólo por quien pueden ser renovados y alegrados; porque sólo él lo renueva todo, y lo restablece al debido orden; Fuera de él no puede haber nada más que inmundicia y desolación, nada más que la ruina más miserable tanto en el cielo como en la tierra.» ¿Está siendo la Iglesia de Cristo consolada, alentada, exhortada con estas palabras? Cristo gobierna con Su Poderosa Palabra sobre toda nación, con Justicia. Él está restaurando todas las cosas. Y empieza en nosotros, el Reino de Dios en nuestras vidas, el autogobierno bajo la ley de Dios, el gobierno de nuestra familia bajo la ley de Dios, el gobierno de la Iglesia bajo la ley de Dios, el gobierno civil bajo la ley de Dios. Si el pueblo en rebelión no se arrepiente, Dios vendrá con retribución, destruirá a sus enemigos y nos salvará. En esto confiamos, en el gobierno de Cristo el Mesías, él restaurará todas las cosas.


