Ago 13

Una conversación entre la mujer en necesidad, la moabita Rut, y el pariente redentor, Booz.

Del muro de Roger Oliver

Una conversación entre la mujer en necesidad, la moabita Rut, y el pariente redentor, Booz.

ruth y boozRut 2:10-13
“Y ella dijo: Señor mío, halle yo gracia delante de tus ojos; porque me has consolado, y porque has hablado al corazón de tu sierva, aunque no soy ni como una de tus criadas.
Y Booz le dijo a la hora de comer: Ven aquí, y come del pan, y moja tu madre y la tierra donde naciste, has venido a un pueblo que no conociste antes. Jehová recompense tu obra, y tu remuneración sea cumplida de parte de Jehová Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte.
Y ella dijo: Señor mío, halle yo gracia delante de tus ojos; porque me has consolado, y porque has hablado al corazón de tu sierva, aunque no soy ni como una de tus criadas.

 

En este pasaje vemos:

1. El pacto es siempre más importante que la sangre. Rut era moabita, una raza enemiga de Israel. Judicialmente Booz era pariente redentor de Noemi, no de Rut. Pero Rut amaba al pacto con Dios y lo expresó en su amor y compromiso con su suegra. Mateo 12:49,50 “Extendiendo su mano hacia sus discípulos, [Jesús] dijo: He aquí mi madre y mis hermanos. Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano, y hermana, y madre.”

2. El misterio de Cristo, “que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio,” Efesios 2:6, siempre ha sido el corazón de Dios hacia sus elegidos.

Galatas 3:6-9, “Así Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia.Sabed, por tanto, que los que son de fe, éstos son hijos de Abraham.Y la Escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, dio de antemano la buena nueva a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones.De modo que los de la fe son bendecidos con el creyente Abraham.”

Juan el Bautista (Lucas 3:8) “Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no comencéis a decir dentro de vosotros mismos: Tenemos a Abraham por padre; porque os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras.”

Romanos 9:8, “Esto es: No los que son hijos según la carne son los hijos de Dios, sino que los que son hijos según la promesa son contados como descendientes.”

Efesios 1:3-6, “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo,según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad,para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado.”

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