Ago 10

El trabajo de Fe

  1. J. Rushdoony, A Word In Season

Continuamente, el hombre divide incorrectamente la palabra de Dios para dar un énfasis falso.

Santiago 2:26 habla claramente en contra de esto cuando declara que: ‘’Así también la fe por sí misma, si no tiene obras, está muerta’’. Pablo en 1 de Tesalonicenses 1:3 habla acerca de la unidad de la vida piadosa cuando le da gracias a Dios por los creyentes tesalonicenses ‘’trabajo de fe, labor de amor y paciencia de la esperanza en nuestro Señor Jesucristo, a la vista de nuestro Dios y Padre’’ Pablo habla en más de una ocasión acerca de la fe, la esperanza y el amor; aquí el orden esta revertido, y a la esperanza se le da el último lugar.

Con ‘’trabajo de fe’’ Pablo se refiere al trabajo duro, altruista, de donación para el Señor y su pueblo. Los creyentes hoy en día separan demasiado la fe y el trabajo; Pablo deja en claro que la verdadera fe trabaja para obedecer los mandatos y la Palabra de Dios. La verdadera fe se manifiesta por sí misma en trabajos piadosos. La fe cambia no solo nuestros corazones, sino también nuestros trabajos.

La ‘’labor de amor’’ significa la dura dedicación al trabajo que un hombre hace para proveer a su familia bajo las circunstancias más difíciles. Estamos convocados a darle la misma dedicación laboral al Señor y su trabajo. Como el amor de Cristo para con nosotros, el cual se mostró en su crucifixión, nuestro amor debe manifestar ‘’labor’’. Trabajo que va mucho más allá que el llamado del deber (trabajar mucho más allá que el llamado del deber).

El tercer punto de Pablo es la ‘’Paciencia de la esperanza’’. La palabra traducida a ‘’Paciencia’’ también significa firmeza, que es, actuar persistentemente debido a nuestra esperanza, sin importar las dificultades que se presenten. El enfoque de nuestra fe, esperanza y amor, y nuestra labor en estas cosas, es Jesucristo.

Ahora enfrentamos un mundo más conflictivo y decadente que aquel que enfrentó la iglesia antigua antes de la caída de Roma. El mundo entero se encuentra en una profunda angustia económica y está enfrentando su más grande desastre económico. En todas partes la escena política es desagradable, con estatismo humanista al poder, y hostil hacia el Señor.

Sin embargo, este no es un tiempo de desesperación, por el contrario, es tiempo para que trabajemos en fe, amor y esperanza, con la confianza de la victoria ya asegurada de nuestro Señor.

De www.chalcedon.edu

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