Como pensar según el pacto

¿Cómo ser un hombre espiritual… qué es un hombre espiritual?)
Capilla del Learning 04/05/2016

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La Religión del Marxismo

Por Roger Oliver

Algunos todavía insisten que el marxismo es ciencia, especialmente los académicos. Pero el marxismo tiene todas las características de una religión: una teoría del conocimiento, una literatura autoritaria, una teoría de las relaciones históricas, una cosmología, una jerarquía de valores y una escatología. Esta definición de religión es de un libro muy interesante que quiero traducir, que es: “Idols for Destruction”. El autor de este libro también menciona lo siguiente: “Se cree que para llamarla una religión su fin tiene que ser Dios. Pero quien tiene una jerarquía de valores tiene algo a su ápice y lo que sea que es es el dios que sirve. El Antiguo y Nuevo Testamentos llaman tales dioses ídolos y proveen suficiente razón para afirmar que tales sistemas que les dan lealtad son religiones.”

Lo que Marx dijo que iba a pasar no pasó. Para rescatar una teoría muerta intelectualmente inventan explicaciones y maneras de avanzar la teoría rehusado examinar el error fundamental: el materialismo. Así nació la escuela de Frankfort y esta idea que el capitalismo es una etapa en la evolución que va pasando, que está en su etapa de decadencia. Interesante pregunta, ¿según cuál norma es decadente y según cuál norma proponen cambios?

La evidencia más convincente de que el sistema académico que apoya el marxismo es una idolatría, es que no permite al candidato para el doctorado evaluar las ideas marxistas desde la perspectiva de otra religión, por ejemplo las presuposiciones cristianas. No permiten una evaluación, demandan que el estudiante apoye su religión o no conceden el título. Es adoctrinamiento. Es producto del mito de la neutralidad y la guerra espiritual.

Bonos Escolares

Bonos Escolares: El Impuesto Doble
Gary North Octubre 10 de 2014. Escrito en 1976 y republicado en 1993 (*).
Traducción: Alberto Mansueti
http://www.garynorth.com/public/12990.cfm

 

Nota del Traductor: Este ensayo es una crítica al sistema de los bonos (“vouchers”) escolares, la propuesta del Profesor Milton Friedman. Con toda razón, Gary North sostiene que es un esquema de “seudo-mercado”, que sigue siendo financiación con impuestos extraídos coactivamente, que no rompe con la mentira de la “educación neutral”, y que le da al Estado el tremendo poder de “certificar” las escuelas e institutos de enseñanza “autorizados” a operar con bonos.

Pero en su respuesta, Julio 1 de 1993, el Prof. Friedman dice que en el fondo de la cuestión está de acuerdo con North, y por eso propone el esquema de bonos escolares como una “medida transicional”, pues no cree que pueda salirse del actual sistema estatista sin alguna clase de transición.

Si me preguntas mi opinión personal, yo también estoy 100 % de acuerdo con Gary North en todas y cada una de sus serias y muy bien fundadas alegaciones contra la educación estatal; pero el tema de Friedman no es ese. North explica cuál es el punto de llegada: separación total de Estado y educación. Y Friedman propone una ruta. Porque ni en Angloamérica ni en Latinoamérica, ni en punto alguno del planeta, se va a poder ir desde el comunismo docente a la educación de mercado libre de un día para el otro.

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“Toda enseñanza pública es una especie de máquina dinamo para polarizar la mente popular y moldear sus líneas de fuerza en la dirección que se supone más eficaz para los propósitos del Estado.” Henry Adams, The Education of Henry Adams (1907)

Todo el tiempo nos bombardean los periódicos y revistas con titulares sobre la “crisis en la educación”, que en realidad es una crisis operada por el Gobierno. Y casi todos los datos disponibles muestran que la crisis se acelera: las escuelas del centro de las ciudades se han convertido literalmente en varios campos de batalla: entre bandas rivales, entre profesores y alumnos, entre directivos y sindicatos docentes cada vez más vociferantes; y lo más importante: entre padres indignados y todo el sistema.
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